miércoles, 2 de mayo de 2007

También existen esos días...

Hay momentos como este, en los que estoy en paz, en que todo me parece lindo, que no puede ser mejor y en donde doy gracias a Dios por lo bueno que tengo, por la inmensa alegría que me provoca despertar cada día al lado del hombre que amo y de ver a mi hija, linda, risueña, perfecta... .
También existen esos otros dias. No los soporto. Y no me soporto a mi por tener días en que nada me parece suficiente, en que quisiera tener algo que de verdad no me hace falta pero que sigue estando en mi mente por... prejuicios?, tonteras? sueños de niña? No sé.
Me apeno y me brotan millones de lágrimas que más parezco Magdalena sin consuelo que mujer feliz y realizada.
Afortunadamente esos días en que nada me parece sufienciente duran poco, en rigor, son momentos, porque si fueran días mejor no me levanto.
Lo que quiero decir es que no necesito más de lo que tengo, que soy feliz, inmensamente feliz con lo que tengo y que experimento cada día cosas nuevas: alegrías, enojos, risas y que todo eso va formando un mundo increíble, en donde sólo estamos nosotros tres.
Es verdad, no necesito más. El sentido de pertenencia es importante, pero lo siento.
Creo que todo lo que me falta para no sentir que algo me falta es despertar en la mañana, mirar a mi lado, ir al otro dormitorio y ver que todo lo que tengo está y que es mío.

No hay comentarios: